Septiembre 04. Día 1. Roma
30 julio 2006

Nuestra opción en ese momento fue el de volar desde A Coruña hasta Roma, haciendo escala obligada en Barcelona. A pesar de todo, la combinación de vuelos es muy buena y saliendo a las 07.15 horas llegamos a nuestro destino a las 11.50 horas. A considerar el caos del aeropuerto de Fiumicino que se traduce en el retraso a la hora de recoger las maletas.
Desde Fiumicino tomamos el tren que enlaza con la estación de Termini y desde allí el metro hasta Bernini, que era la parada más próxima a nuestro hotel. En un primer momento, analizando la relación calidad/precio habíamos optado por alojarnos en la zona de Via Véneto, bastante céntrica y aunque más cara que Termini, mucho más tranquila y segura.
Un golpe de suerte ocasiona que nos alojen en otro hotel por problemas en el que habíamos reservado. De este modo, acabamos alojados en el Hotel Valadier (4 estrellas) en la Vía della Fontanella, a un paso de la Piazza del Popolo, de la Vía del Corso y de la Piazza di Spagna. Después de esto, en caso de volver a Roma, me ha quedado claro que esta es la mejor opción para visitar Roma. Mi recomendación es buscar en www.venere.com algún alojamiento en Vía del Corso y alrededores. 120 euros la noche en un hotel de 3 estrellas entra dentro de lo razonable.
Una vez alojados disponemos del resto del día para iniciar nuestra visita a Roma. Previamente, debido a la hora, comemos algo cerca del hotel en la primera Trattoria que encontramos.
La ruta planificada para esta tarde comienza en la Piazza di Spagna para subir desde ahí hasta el Quirinal por la Piazza Barberini. De camino, parada obligatoria en dos iglesias barrocas: San Andrea al Quirinale y San Carlo alle Quattro Fontane.
En el alto del Quirinal, además de la primera panorámica de Roma, se encuentra el palacio presidencial. Desde allí bajamos por la Vía XXIV Maggio hasta el Mercado de Trajano. La entrada al Mercado costaba 7,50 euros pero merece la pena ya que da una idea de cómo era el mercado en la antigüedad y desde él hay unas buenas vistas del Foro y de la columna de Trajano.

Después de la visita, que nos lleva nuestro tiempo, proseguimos la ruta en dirección a la Fontana de Trevi y posteriormente, cruzando la Galería Alberto Sordi, dejando a un lado la columna de Marco Aurelio, llegamos a la Piazza de la Rotonda y el Panteón de Agripa (entrada gratuita para admirar la cúpula interior).
Para terminar el día nos dirigimos a Piazza Navona. Antes dos visitas recomendables: la iglesia de Santa María sopra Minerva (gótico) y sobre todo la de San Ignacio de Loyola con una falsa cúpula increíble.
Recomendación: Parada en la Piazza di Petra para tomar una cerveza en una terraza. Si la visita se hace en verano, la experiencia de descansar del esfuerzo, bajo los aspersores de alguno de los locales mientras se toma un panini y una cerveza merece la pena.
Desde Fiumicino tomamos el tren que enlaza con la estación de Termini y desde allí el metro hasta Bernini, que era la parada más próxima a nuestro hotel. En un primer momento, analizando la relación calidad/precio habíamos optado por alojarnos en la zona de Via Véneto, bastante céntrica y aunque más cara que Termini, mucho más tranquila y segura.
Un golpe de suerte ocasiona que nos alojen en otro hotel por problemas en el que habíamos reservado. De este modo, acabamos alojados en el Hotel Valadier (4 estrellas) en la Vía della Fontanella, a un paso de la Piazza del Popolo, de la Vía del Corso y de la Piazza di Spagna. Después de esto, en caso de volver a Roma, me ha quedado claro que esta es la mejor opción para visitar Roma. Mi recomendación es buscar en www.venere.com algún alojamiento en Vía del Corso y alrededores. 120 euros la noche en un hotel de 3 estrellas entra dentro de lo razonable.
Una vez alojados disponemos del resto del día para iniciar nuestra visita a Roma. Previamente, debido a la hora, comemos algo cerca del hotel en la primera Trattoria que encontramos.
La ruta planificada para esta tarde comienza en la Piazza di Spagna para subir desde ahí hasta el Quirinal por la Piazza Barberini. De camino, parada obligatoria en dos iglesias barrocas: San Andrea al Quirinale y San Carlo alle Quattro Fontane.
En el alto del Quirinal, además de la primera panorámica de Roma, se encuentra el palacio presidencial. Desde allí bajamos por la Vía XXIV Maggio hasta el Mercado de Trajano. La entrada al Mercado costaba 7,50 euros pero merece la pena ya que da una idea de cómo era el mercado en la antigüedad y desde él hay unas buenas vistas del Foro y de la columna de Trajano.

Después de la visita, que nos lleva nuestro tiempo, proseguimos la ruta en dirección a la Fontana de Trevi y posteriormente, cruzando la Galería Alberto Sordi, dejando a un lado la columna de Marco Aurelio, llegamos a la Piazza de la Rotonda y el Panteón de Agripa (entrada gratuita para admirar la cúpula interior).
Para terminar el día nos dirigimos a Piazza Navona. Antes dos visitas recomendables: la iglesia de Santa María sopra Minerva (gótico) y sobre todo la de San Ignacio de Loyola con una falsa cúpula increíble.
Recomendación: Parada en la Piazza di Petra para tomar una cerveza en una terraza. Si la visita se hace en verano, la experiencia de descansar del esfuerzo, bajo los aspersores de alguno de los locales mientras se toma un panini y una cerveza merece la pena.
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turista panama, 07 noviembre, 2008
turista panama, 07 noviembre, 2008








Gracias por la recomendación.