Septiembre 04. Día 10. Ravello / Amalfi
30 julio 2006
En primer lugar tomamos la carretera en dirección a Amalfi para acercanos hasta Ravello. La carretera es igual de sinuosa que la de toda la costa. Al llegar a Ravello dejamos el coche en un parking público (4 euros) y subimos hasta la plaza del Duomo.

Visitamos el Duomo y parte de Villa Rufolo antes de dirigirnos a Villa Cimbrone caminando por el pueblo y dejando atrás el Convento de Santa Chiara y el de San Francisco.
Entramos en Villa Cimbrone (5 euros) que además del hotel de lujo se puede visitar el pequeño claustro, la cripta, los jardines y sobre todo el Mirador del Infinito, desde donde se disfrutan de unas vistas espectaculares de la Costa Amalfitana.
Como pretendemos pasar un día relajado, a la vuelta paramos en Atrani para pasar un día de playa. Por cierto, en la misma que se rodó La burla del diablo. En Atrani, para aparcar lo mejor es hacerlo a pie de playa en la plaza anexa. Los bonos para el aparcamiento se compran en cualquier tienda y costaban 2 euros/hora.

A eso de las 17.00 horas se va poniendo el sol así que decidimos por movernos hasta Amalfi, localidad que hasta el momento solo habíamos visto por la noche. En Amalfi volvemos a aparcar en el puerto y subimos hasta el Duomo. Además de esta visita aprovechamos para hacer lo mismo con el Claustro del Paraíso y nos quedamos con las ganas de subir hasta el Convento de los Capuchinos, cerrado por reformas en esas fechas.

Visitamos el Duomo y parte de Villa Rufolo antes de dirigirnos a Villa Cimbrone caminando por el pueblo y dejando atrás el Convento de Santa Chiara y el de San Francisco.
Entramos en Villa Cimbrone (5 euros) que además del hotel de lujo se puede visitar el pequeño claustro, la cripta, los jardines y sobre todo el Mirador del Infinito, desde donde se disfrutan de unas vistas espectaculares de la Costa Amalfitana.
Como pretendemos pasar un día relajado, a la vuelta paramos en Atrani para pasar un día de playa. Por cierto, en la misma que se rodó La burla del diablo. En Atrani, para aparcar lo mejor es hacerlo a pie de playa en la plaza anexa. Los bonos para el aparcamiento se compran en cualquier tienda y costaban 2 euros/hora.

A eso de las 17.00 horas se va poniendo el sol así que decidimos por movernos hasta Amalfi, localidad que hasta el momento solo habíamos visto por la noche. En Amalfi volvemos a aparcar en el puerto y subimos hasta el Duomo. Además de esta visita aprovechamos para hacer lo mismo con el Claustro del Paraíso y nos quedamos con las ganas de subir hasta el Convento de los Capuchinos, cerrado por reformas en esas fechas.
Recomendación: Visita al antiguo Convento de los Capuchinos, convertido en la actualidad en un bonito hotel y con bonitas vistas a la bahía.







